martes, 21 de noviembre de 2006
te debo un poema, lo sé
y lo noto sobre la torta
que como y que un día
tus ganas confiscaron.
está escrito
con la yema de la huella de unos dedos
que apenas relevo.
te debo un poema
desde la taza
desde el surcado vapor del café
que entumece fisgoneando
el diámetro evidente
de tus poros abiertos.
te debo uno
que no haga lo que dicen
mis manos.
te debo una cocción
de mis tripas.
y a esta altura
debiera ser a fuego rápido
y con la precisa cautela claro
de no arrebatar
el nudo de promesas
que cuelgan de mi estado.
te debo
un poema un tanto largo
por la espera que fue
esperarte
y sin embargo
es breve y sin receta
la síntesis seca
de lo que ahora enmendamos.
te debo un licuado
una palabra en reversa
un poema que ponga
vuelta y vuelta
su verso enteramente cocinado.
te debo uno de esos
que te gustan
esos que en alguna parte
recuerdan lo que
fue amarte
o dicen: te amo y listo
lo hacen.
te debo un poema
así
ni lo digas, lo sé.



Mención “A palabra Limpia 9” (Montevideo, 2005)
Publicado por Desconocido @ 20:28
 | Enviar