miércoles, 06 de septiembre de 2006

/dos monedas
caen al piso,
cada una gira en su círculo
describiendo una parábola casi perfecta
una simetría que acerca alejando
las trayectorias unísonas y repelentes,
la rutina del trabajo
la esperanza de que algo suceda
al borde de la cama./
.

hace tiempo no cabía ya un libro en mi memoria
hace mucho no tenía coraje de renunciar,
y cuanto hacía que no te veía
,...cuánto?
en la radio sonaba “born to be wild”
y en las ganas retumbando
el tambor del olvido,
la domesticada espera de siempre,
el doble clic en la pantalla,
Max Payne y las balas.

aquella vez quise escribirte
un poema de amor
como si hablara de un perro sencillo
que ladra.

ya que he caído en la cuenta
que todos tenemos un perro
para llamarlo y que venga
para que al llamarlo
alguien
nos responda
he resuelto entonces retomar aquella historia:

“el amor es un escudo”
un perro escrito
un perro dibujado,
el trazo de un par de curvas semejantes
a cada oreja
(casi dos parábolas casi perfectas)
arqueando el tiempo
en la palabra garganta
de paladar alabeado babeado
paladar labiado no negro.

el amor ladra.

algo se deforma eternamente...
la bebida y el efecto.


dado que nunca sabré escribirte
y que ciertas gentes prefieren morir en cuotas,
he decidido renunciar
por completo y hasta el hartazgo
a tratar de seducir poéticamente.

estas prosas que hoy escribo
por ahora confiscadas
detenidas, liquidadas,
entre y contra mis voluntades
duermen en tus labios atorando un grito:

el lamento de sesenta versos que el resto
del tiempo no pudo
concluir en mí.

(los chicos buenos
también mueren).



mención “A Palabra Limpia 8” (Montevideo, 2004)
Publicado por Desconocido @ 19:21
 | Enviar